El otoño es época de recolección! Y de reconexión!!: vamos hacia adentro y unificamos energías, guardamos combustible -nutrientes- para el invierno, salimos menos, nos abrigamos y aquietamos.

Todo en la naturaleza, así como en el cuerpo, tiende a contraerse y moverse hacia adentro y abajo, hojas y frutos se caen, las semillas se secan para su recolección, pastos y hojas pierden su color. Para adecuar los alimentos al otoño es importante tener en cuenta entonces su energía contractiva y enfocada. Elegimos alimentos astringentes (que retienen energía en el interior y contraen), picantes para expulsar mucosidades y limpiar los pulmones e intestinos, y sabores más suaves y centrales para equilibrar.

Los alimentos que vamos a enfatizar son los de densidad nutritiva para lograr una sangre más espesa y rica que nos va a ayudar a contrarrestar los días fríos y enfocar la mente: raíces y tubérculos.

Los sabores más sobresalientes en esta época van a ser el agrio, el salado y el picante como extremos, con dulce para centrar la energía.

Nuestros pensamientos, emociones, hábitos y energía son un todo que influye en nuestra salud. Conocernos es el primer paso para poder adaptarnos a los ciclos naturales sin interferir, sin generar tensión sino acompañando.

Durante el mes de abril te brindaremos información sobre las hierbas medicinales apropiadas para ésta hermosa temporada!!